-Hola.
-Hola.
-¿Qué tal estás?
-Pues no muy bien la verdad, ¿y tú?
-Fatal.
-Te entiendo.
-Yo...lo siento muchísimo de verdad, me siento fatal, te echo mucho de menos, quiero recuperarte...
-Ya hablamos de esto, te dije que no iba haber otra oportunidad.
-Lo sé, pero nos queremos y debemos estar juntos Raúl. Dame otra oportunidad por favor, la última, te lo prometo.
-Bueno vale...pero es la última.
-Gracias mi vida, de verdad, muchísimas gracias. Te amo.
-Y yo a ti Naiara.
A partir de ese momento todo iba muy bien, al menos de momento.
Un día, en clase, me puse a pensar... Nada era como antes, sí, tenía a Raúl, pero las había perdido a ellas, a Aitana y a Aroa y a Leire también. A Leire la odiaba por lo que me hizo, pero también la echaba de menos. A veces desearía que todo fuese como antes. Ellas eran mis mejores amigas, Aroa desde que tenía 5 años, y Aitana desde quinto de primaria, que fue cuando empezamos a llevarnos bien. Pero en primero de ESO, cuando llegaron Leire, Aroa Hernandez (hay 3 Aroas en clase), Iván, Jaime y los demás, Leire empezó a hacerse muy amiga de ellas, y yo veía que nos estaba separando. Les hablaba mal de mí y siempre que yo estaba hablando con una de ellas, Leire venía, se metía en medio y se las llevaba con ella. Era una bruja y una manipuladora, siempre consiguió lo que quiso por el gran don que tenía de manipular a la gente para que pensaran y hicieran lo que ella quisiese. Ella las estaba separando poco a poco de mí y al final lo consiguió. Aquel día, aquel 4 de mayo se hizo la víctima y las chicas estuvieron a su lado todo el rato y los días siguientes, en los recreos siempre estaban con ella, yo también iba con ellas, pero pasaban totalmente de mí, entonces decidí que ya no aguantaba más, y un día decidí que prefería estar con las otras chicas de mi clase, con Laura, Aroa Hernadez, Julia, Yaiza y Aroa Saez. No me caían demasiado bien, ya que eran algo sosillas, y aún que las populares del instituto fueran las del grupito de Leire y estas solo fueran las típicas pringadas, por lo menos eran buenas amigas y estaban a tu lado cuando las necesitabas. Entonces lo decidí, pasaría el resto del curso con ellas, además como yo antes estaba en el grupito de las populares, podía conseguir que las populares fuésemos nosotras. No lo conseguí, pero por lo menos dejaron de ser las pringadas del insti. El único problema fue que como estaba en ese grupo, ahora los chicos también le hacían bastante caso a ellas y se les había subido la popularidad a la cabeza, empezaron a ser bastante bordes conmigo, como ya no me necesitaban... y cada vez que yo estaba mal, simplemente pasaban de mí, cosa que no hacían con ninguna otra. Pero bueno, solo tenía que aguantar dos trimestres más y listo, luego me iría de este instituto y conocería a gente que de verdad vale la pena. Y resulta que la conocí incluso antes de irme de ese instituto.
En los carnavales de este mismo año, vino una amiga mía llamada Ainhoa, a pasar aquí los carnavales, y además trajo a una amiga suya llamada Iria. Decidimos salir por la ciudad a dar una vuelta y por casualidad, nos encontramos con la hermanastra de Iria, esta nos la presentó se llamaba Raquel, y por pura coincidencia, vivía en la misma ciudad que yo, aún que yo nunca la había visto. Entonces Raquel nos presentó a las 3 a sus amigos, Lucía, Alba, Jessica, Carolina, Elma, Pablo, Luís, Iván y los demás. Todos me calleron muy bien aún que el primer día hablé poco con ellos ya que soy algo tímida, pero los dos siguientes días ya hablé con ellos como si los conociera de toda la vida. Cuando acabaron los carnavales Aitana y Iria se fueron a su ciudad de nuevo, pero yo seguí quedando con Raquel y sus amigos cada viernes. Son unos chicos super majos que me caen genial, y que espero que nuestra amistad dure mucho. Por primera vez en bastante tiempo, me pasó algo bueno de verdad.