miércoles, 27 de febrero de 2013

27-02-13

Después de aquel día nada fue igual, nada volvió a ser como al principio... 
Hoy he hablado con él, ya que tengo una difícil decisión que tomar.
-Hola
-Hola princesa.
-Le sigo dando vueltas a lo que te dije ayer...
-¿Al qué?
-A lo que pasó el 4 de mayo.
-Olvídalo anda.
-No puedo olvidarlo, tengo el presentimiento de que va volver pasar, igual que presentía que iba pasar aquella vez ahora también lo presiento, y por desgracia se va a cumplir. Y no quiero volver a pasar por eso.
-No te lo voy volver hacer, porque te amo  y no te cambio por nadie.
-Lo siento, pero no consigo creerte...
-Pues entonces será mejor que rompamos, pero quiero verte por última vez estando juntos.
-Yo también quiero verte.
-Seguimos juntos hasta el viernes, entonces?
-Sí.
-Bueno luego hablamos, chao, te amo princesa.
-Y yo a ti Raúl.
No paro de darle vueltas a lo que debo hacer, ¿sigo con él a pesar del sufrimiento o mejor corto con él y lo olvido? No lo sé, no tengo nada claro, estoy sumergida en un mar de dudas. Yo solo sé que lo quiero, que lo quiero más que a nada pero no quiero arriesgarme a que aquello que me hizo tanto daño vuelva a ocurrir.
Si todo fuera como aquel día, aquel 1 de febrero de 2012 en que empezó todo...
-Holaa!
-Holaa
-Qué tal?
-Muy bien y tú, Naiara?
-Muy bien también :)
-Mañana te hablo en persona, prometido, ¿vale?
-Espero que lo cumplas, llevas diciendo eso 3 meses, desde que empezamos a hablar, y aún que vamos al mismo instituto aún no he oído nunca tu voz, y tengo muchas ganas, que el año que viene te vas para otro instituto y ya no podré oírte.
-Te prometo que mañana sí. Y además tengo que decirte algo importante.
-¿El qué?
-Mañana te lo digo. Hasta mañana Naiara, te quiero.
-Hasta mañana, y yo a ti.
Al día siguiente yo estaba muy nerviosa pensando en qué sería lo que Raúl tenía que decirme y no paraba de pensar en eso. Cuándo llego el recreo, mis amigas me llevaron a un patio de columnas y después vino allí Raúl. Como estaban todos alrededor mirándonos nos fuimos para el baño y cerramos la puerta para que no viniese nadie.
-Em...bueno...creo que ya sé que es lo que tenías que decirme...
-Sí? Y qué te parece?
-Pues bien supongo...
-Me gustas mucho Naiara, la verdad es que fui un estúpido cuando te rechacé hace 2 meses porque me gustaba Linda, pero ahora me he dado cuenta de que quien de verdad me gusta y quien de verdad vale la pena eres tú.
-Em...esto...no sé que decir...
Me acorraló hacia la pared y me besó. Fue un beso normal, no muy largo ni de esos apasionados que se dan en las películas, pero fue un buen beso, que me gustó mucho.
-Espera...pechízcame. ¿Acaso estoy soñando?
-No Naiara, no estás soñando, esto es real.
Y acto seguido me volvió a besar.
Nos pasamos el recreo allí dentro, besándonos y besándonos, y aún que los otros chicos y chicas estaban espiándonos por una pequeña ventana que había en el baño no nos importó, en ese momento solo nos importaba estar juntos, solo éramos Naiara y Raúl, la pareja perfecta.
Cuándo faltaban 5 minutos para que acabara el recreo nos pilló el conserje y nos llevó a junto al director, que muy enfadado nos dijo que no volviera a pasar. Lo peor llegó cuando al día siguiente recibimos la noticia de que nos expulsaban 3 días del instituto. A mí me calló 1 mes de castigo en casa pero, aún así, estaba muy feliz, ya que en ese momento lo único que me importaba era él, Raúl, y haber cumplido mi deseo de alguna vez poder estar con él.
Ese día todo fue perfecto, y también los 3 siguientes meses. Éramos felices, muy felices, parecíamos la pareja perfecta, apenas discutíamos y todo iba genial entre nosotros, pero por desgracia aquel 4 de mayo lo estropeó y cambió todo.

martes, 26 de febrero de 2013

26-02-13

No sé que hacer... no paro de pensar en aquel día, aquel 4 de mayo de 2012 que me marcó, que hizo que desde ese día nada fuera igual.
Ese día pasó algo horrible, yo llevaba unos días en el que lo notaba raro, notaba que no era el mismo conmigo aún que el decía que no le pasaba nada, pero yo sabía que sí, sabía que a Raúl le pasaba algo. Le pregunté a ella si con ella también estaba siendo diferente pero me dijo que no, que con ella era tan encantador como siempre, entonces yo supe lo que ocurría, se dio cuenta de que estaba enamorado de ella, que quería más a Leire que a mí, yo llevaba tiempo sospechando pero no pensé que fuera a hacer lo que hizo.
Yo estaba muy emocionada ya que era la cena de fin de curso, tenía el vestido preparado y incluso tenía cita en la peluquería, pero poco antes de ir, él me dijo que teníamos que hablar. Cuando volví a casa estaba preciosa, con el pelo rizado y con mechas rubias, que me favorecían mucho. Pero entonces cogí el móvil y me puse a hablar con él.
-Ya he vuelto.
-Tenemos que hablar.
-Lo sé, sé lo que pasa, ¿te has enamorado de ella verdad?
-Sí, lo siento, no he podido evitarlo, es que es tan encantadora y guapa....
-Me prometiste que eso no pasaría.
-Lo sé, y lo siento mucho, pero no he podido evitarlo. Ahora creo que es mejor que lo dejemos un tiempo hasta que yo sepa lo que quiero. Adios, te quiero Naiara.
-Adios..., y yo a ti Raúl.
Un rato más tarde, estaba conectada en el tuenti y me habló Leire, como siempre, ya que era una de mis mejores amigas.
-Hola Naiara!
-Déjame en paz.
-Que te pasa?
-Que qué me pasa? Pues que Raúl se ha enamorado de ti y me ha dejado. Felicidades, conseguiste lo que querías. Esta noche cuando llegue la cena corre junto a él y lánzate a sus brazos.
-Qué dices? En serio? Jo, lo siento mucho Naiara, no quería que eso pasara, y no voy a hacer eso, ya que eres una gran amiga a la que quiero mucho y nunca te haría algo así.
-Vale, muchas gracias Leire. Confío en ti. No me decepciones.
-No lo haré ;). Y ahora ve a ponerte guapa para esta noche anda, chao, te quiero!
-Chao, te quiero.
 Al llegar a la cena, ni siquiera estuve con Aitana y las demás, que eran mis mejores amigas, ya que allí estaba Leire y no me atrevía a estar con ella. 
En cuanto lo vi me eché a llorar, estaba tan guapo con esa camisa negra y esa corbata que no pude evitar hacerlo; luego vino Jaime, mi mejor amigo, y me dijo que Leire había dicho que estaba muy guapo. Entonces supe que iba suceder, que esa noche se iban a liar y que yo no podía hacer nada para evitarlo. La cena transcurrió con tranquilidad, yo prácticamente no comí ni bebí nada, ya que estaba tan preocupada por lo que iba a pasar y tan mal por haber cortado con Raúl que tenía un gran nudo en el estómago que no me dejaba entrar nada de comida ni bebida. En medio de la cena se acercó a mi la madre de Raúl, Tania, que aún pensaba que estábamos juntos y que primero que confundió con Aroa, y me dijo que tuviese cuidado que hoy llevaba corbata a lo que yo le respondí con una débil sonrisa forzada que intenté sacar para que no viera que estaba mal. Cuando acabó la cena nos fuimos todos a la pista de fútbol ya que allí había un pequeño grupo musical y nos pusimos a bailar; cuando llegó Raúl yo bailé con más intensidad y alegría para que no me viera mal aunque me estaba muriendo por dentro, ya que eso era lo que me habían aconsejado mis amigas que hiciera. Luego vi que Virginia se ponía a hablar con él y sospeché que fuese sobre Leire, pero cuando vi que él corría hacia ella y se iban abrazados hacia un pequeño patio de columnas me hundí totalmente, me caí al suelo y me puse a llorar desconsoladamente, entonces Virginia vino junto a mí, me agarró, me ayudó a levantarme y me llevó a una esquina de la pista, detrás del escenario del grupo musical. Allí también estaba Damián y otra gente que me intentaron animar pero no lo consiguieron. Cuando Raúl regresó fui a hablar con él.
-Hola.
-Hola.
-¿Te has liado con ella verdad?
-Sí.
-Vale.-dije con las lagrimas en los ojos.
-Lo siento, pero tenía que averiguar a quien quería.
-¿Y a quién quieres?
-Todavía no estoy seguro.
-Vale, pues decídete pronto, tienes que elegir no puedes estar con las dos.
Me dio un beso en los labios y acto seguido dijo:
-Pues...creo que a la que quiero es a...
Pero justo en ese momento lo llamo Damián para que fuera a hablar con él y se fue. Luego me quedé yo allí sola, tirada en el suelo, llorando como nunca había llorado antes, por rabia y dolor, en parte me sentía culpable por no haber evitado que eso pasara, pero era inevitable, por mucho que yo luchase iba a pasar, y pasó. Llegó Jaime y me dijo que antes dando un paseo había visto a Leire y a Raúl liándose, que al principio pensó que eran Igor y Aitana pero cuando se fijó bien se dio cuenta de que eran ellos. Cuando me lo dijo me puse a llorar incluso más, porque aunque ya lo sabía porque me lo había dicho Raúl, que me lo confirmara otra persona me dolió aún más. Estaba tan mal que llegaron Aroa, Laura y las demás y me llevaron a la cocina a tomar un vaso de agua. Cuando ya estábamos allí, llegó Raúl y fui a hablar con él.
-He cambiado de idea, lo siento Naiara pero la quiero a ella.
Me quedé sin saber que decir, intentaba hablar pero no me salían las palabras, ni siquiera podía llorar.
-¿Podremos seguir siendo amigos al menos?
Negando con la cabeza respondí que no al tiempo que me resbalaba una lágrima por la mejilla.
-Bueno, espero que algún día cambies de opinión y podamos ser amigos.
Se dio la vuelta y se fue, mientras yo me quedé mirándolo con tristeza, odio y amor al mismo tiempo.